Habían pasado ya dos largos meses, y la situación aún no la habían dominado, ni Ro, ni Noa. Las cosas entre Noa y Eric, cada vez iban mejor, pero por el contrario, Ro, se sentía sola, hacía ya bastante tiempo que no quedaba con Damián. Noa y Damián, quedaban a diario, eran nuevos mejores amigos, ya que Eric, no contaba, él era su novio, era su vida, lo sabía todo; pero no todo era caminos de rosas, porque en todas las relaciones hay discusiones, sean grandes o pequeñas, esas discusiones que se necesitaban compartir junto a un amigo. Eric, nunca había tenido mejor amigo, ahora mismo se daba cuenta, que su vida se reducía a Noa, todo lo que él tenía era Noa, si ella no estuviese, él estaría solo, a pesar de ser un chico muy popular y bastante guapo. Damián había empezado a encariñarse con Noa, pese que Noa estaba con Eric. Ro, cada vez se había distanciado más de Noa, ya ni se llamaban, ni hablaban por el msn, ni nada. Las cosas habían cambiado, dos meses habían dado para mucho, ¿ qué digo mucho ?, demasiado.
El comienzo del nuevo curso estaba allí, era el último curso de Bachillerato. Estaban a dos semanas de entrar en un trimestre que lo único que importaría sería estudiar. Era Septiembre, aunque las calles se seguían vistiendo de rayos del sol, y la gente aún se iba tarde para sus casas.
22.OOh.
- Hola mamá, ¿ podemos hablar ?-. Noa, tranquila, esperando la contestación de su madre.
- Por supuesto, hija, ¿ Qué ocurre ?
- Verás, estoy preocupada por Ro, hace tiempo que no se nada de ella. La he llamado esta tarde, pero tenía el movil apagado, así que decidí ir hasta la peluquería, pero me he llevado una gran sorpresa, el bajo, está alquilado-. la cara de Noa, estaba como para hacer un poema.
- ¿ Qué ? ¿ Cómo ? ¿ Desde cuándo ?-. Sonia no entendía nada.
- Sí, mamá, lo que oyes, pero la verdad, yo se lo mismo que tú, ahora mismo. He llamado también al fijo, pero no me coge nadie, es todo muy sospechoso.
- Y que lo digas hija.- suspiró.

No hay comentarios:
Publicar un comentario