lunes, 19 de abril de 2010

capitulo veintidos .

El nuevo curso estaba a la vuelta de la esquina. Ro y su madre se habían esfumado como por arte de magia, nadie sabía nada de ellas, era todo muy extraño. Por lo contrario, Noa y Eric, cada día que pasaba se querían más y más, eran inseparables. Damián se pasaba todas las tardes en casa de Noa, no lloraba, era un hombre, pero sufría, Ro había desaparecido, se había ido sin despedirse, quizás para siempre. Las cosas habían cambiado, y Noa echaba de menos el pasado. Nada ni nadie, podía cambiar el actual presente, pero la verdad es que ojalá si que se pudiese, ya que Noa se había quedado sin mejor amiga, y le quedaba el consuelo de que Damián seguía a su lado, pero sin Ro. Ella estaba segura que si se había ido sin avisar, sería por el bien de todos, y alguna razón tendría.

- Mamá, ¿ has vuelto a llamar a Teresa ? .- Teresa era la madrina de Ro.

- Si, pero salía el contestador, así que nada. No se nada de ellas, pero bueno, tarde o temprano se sabrá que pasó .

- Ya mamá, ¿ pero te das cuenta que era, bueno, y es, mi mejor amiga ?-. suspiró. Me he quedado sin una parte de mi, Eric no me basta, y Damián tampoco, me falta ella.

Noa, con los ojos llenos de lágrimas, a punto de llorar, se encerró una tarde más en su cuarto. Cogió el móvil, y le mando un sms a Eric.


" Hola cariño. ¿ Puedes venir a mi casa ? Te necesito. "


Lo envió, y enseguida obtubo una respuesta, aquel mensaje era decisivo, con aquella contestación sabría lo importante o no que podría llegar a ser Eric en esos momentos, si le tenía presente en las buenas y malas, o no.

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