jueves, 27 de mayo de 2010

capitulo veintisiete .

Había llegado el momento, se lo tenía que contar de una vez.

Está bien chicos, el otro día me llamó la madre de Ro, y ya se dónde está.- finalizó.

¿ Dónde ?-. preguntaron ambos al unísono.

La verdad, es que es duro decirlo, pero bueno...El padre de Ro..

¡ Lo sabía !-. interrumpió Noa.

Déjame seguir, Noa, esto es serio... Veréis, el padre de Ro falleció hace escasas tres semanas, sufrió un accidente en la Armada, y estaba muy grave, se fueron tan rápido para no alarmar a nadie con la trágica noticia, pero ella os echa muchísimo de menos, y más en estos momentos. También quiero que sepáis, que Damián lleva allí una semana y media con ella. Volverán. Ro estará durante una temporada con nosotros, ¿ vale ? Ah, Eric, ya hablé con tus padres, tú también te puedes quedar aquí, Ro necesita el apoyo de todos, su madre seguirá en el pueblo, con su suegra.

Que fuerte era todo aquello, y pensar que por la mente de Noa, pasaban miles y miles de tonterías sin sentido... aquello era demasiado. Ahora era Ro quién la necesitaba a ella. Más que nunca.

Es importante que se queden en casa, ya que igual aparecerían en cualquier momento por la puerta. Debería hacerle un regalo, un dibujo, un collage, o algo así. A Eric le pareció buena idea, así que se dispusieron a hacerlo.





capitulo veintiséis .

Después de muchos meses sin ver a Ro, la gente ya no le echaba tanto de menos, al fin y al cabo, dicen que el tiempo pone las cosas en su lugar. Pero Noa, era diferente, ella sí que la echaba de menos, era su mejor amiga, bueno, lo seguía siendo, aunque se hubiera ido sin dar explicaciones, a no se dónde. Ya habían pasado casi seis meses desde su ida, pero ella le seguía echando de menos, tanto como desde el principio, o incluso más. Las posibilidades de su huida, no las sabía nadie, pero Noa siempre barajaba posibilidades, como por ejemplo que se había enfadado por lo de Eric, pero eso no creía que fuese la explicación, ya que su madre no se iría por eso. También había la posibilidad de que a su padre le trasladasen...¿ SU PADRE ?-. en ese momento se le vino la imagen de su padre a la cabeza. Aquel hombre alto y musculoso, que desde hacía unos años estaba en la Armada...¿ Sería por su padre ? Aunque a la vez, lo negaba todo, porque Ro, llevaba varios años sin verle, de modo que ya era como si no fuese de la familia.

Pasados unos días, la madre de Ro, llamó a Sonia, y le informó de todo.

Noa vivía en la inopia, ya que aún no sabía el por qué, y su madre no se lo había dicho.

Sonia ultimamente, desde aquella llamada, estaba algo triste, pero nadie le preguntaba el motivo, hasta que Noa invitó a Eric a casa.

Hola Sonia, la veo triste, ¿ le pasa algo ? -. dijo de manera educada el joven.

La verdad es que sí, chicos, tengo que hablar seriamente con vosotros...es por vuestra amiga Ro-. prosiguió.

lunes, 24 de mayo de 2010

Capitulo veinticinco .

Noa tenía claro que una mala racha la tiene cualquiera, así que decidió ir hasta casa de Eric, para ver si estaba. Se vistió apresuradamente, con unos jeans y una sudadera, que aparentaba ser una talla XXXXXL .

Ding Dong.- timbró de manera timida, en aquel piso, bastante transitado. Allí estaba él, tan guapo como siempre, con su pelo despeinado y su pijama puesto.

Noa no sabía que decirle, aunque, al fin y al cabo, era su novio ¿ no ?

Hola Eric-. dijo en un tono muy bajo, con su dulce voz. Él, no se pudo resistir, su mirada se reflejaba en sus maravillosos ojos, se abalanzó sobre ella y la besó.

Después de tres semanas sin verse, le pidió claramente una explicación razonable a Eric, por la cual ni se había preocupado de llamarle . ¿ Porqué, Eric, Porqué ? -. suspiró con un tono de tristeza. Mi amor, se que estabas mal, y perdón por no haberte cogido el telefono, ni haberte visitado, pero, pensé que era mejor darnos este tiempo, estabas muy afectada por lo de Ro, y bueno, mi enfado con Damián, que por cierto ya solucioné, no ayudaba. Perdón, yo te sigo queriendo tanto, o incluso más, como el primer día. Espero que comprendas que todo esto lo hice por tu bien, princesa.

A Noa, se le llenaron los ojos de lágrimas, era precioso, todo lo que él hacía día a día por ella, le debía todo, una vida se quedaba corta. Se acercó a él y le besó.

Pero... ¿ Qué pasaba ahora con Ro ? ¿ Dónde estará ?


Capitulo veinticuatro .

El teléfono sonaba a todo volumen. Gritos. Peleas. Enfados. Niños. Animales. Desorden , mucho desorden.

En pocas semanas, la casa de Noa, se había vuelto una auténtica pocilga. Freddo se apoderó de la televisión del salón, con su Wii. Sonia, pasaba la vida en la cocina, ya que era el único lugar en el que podía estar sola, el padre de Noa, cada vez, pasaba menos tiempo en casa... Noa, sí, Noa estaba harta de todo aquello. Hacía días que no veía a Eric, Damián pasaba de pascuas en ramos por su casa, y de Ro, ni hablar. Ro había desaparecido de la noche a la mañana, nadie, ni los vecinos, ni el propietario de bajo de la ex - peluquería... absolutamente nadie.

Noa, cada día que pasaba , estaba más sola... Ya no aparentaba ser la niña más feliz del mundo, era ahora, cuándo definitivamente, daba una fría imagen de ella misma. Se pasaba los días enteros encerrada en su cuarto, con la música a todo volumen, sus temas tristes y melancólicos, la arropaban en la penumbra... Estaba sola, por un instante, se paró a pensar en Eric ... ¿ Dónde estará ahora mismo ? Esa pregunta que no daba descifrado, ya que, por mucho que le llamaba, salía siempre la señorita del contestador Vodafone.

¿ Y ahora qué ? ¿ Qué debo hacer ? Pff..-. resoplaba. Se sentía muy triste, como si le faltase algo, quizás, le faltaba amor, ese amor que hace unos meses, tenía, pero poco a poco, se fué sumiendo.

Quizás era hora de ponerse a investigar, y de hacer las paces de una vez con Eric, que la imagen de tipa dura, no le sentaba muy bien.

lunes, 19 de abril de 2010

capitulo veintitrés .

" No, lo siento Noa, no puedo ir, tengo que ayudar a mi madre. Pero te prometo que mañana voy. Te Quiero ".

¿ Qué ? ¿ MAÑANA ? ¿ Pero quién se ha creído que es ?-. murmuraba Noa desquiciada. No podía ser posible, Eric siempre estaba cuándo le necesitaba, pero hoy no, hoy todo era diferente, ¿ porqué ? Se sentía defraudada... pero al fin y al cabo, tenía que ayudar a su madre, aunque en esos momentos a Noa le daba absolutamente que fuera su madre o el espíritu santo, ella estaba sola, y cada día echaba más de menos a su compañera de secretos, su confidente, su mejor amiga.

Las cosas empeoraban a medida que iban pasando los días, Eric ya no era tan perfecto como desde el principio, Damián se había peleado con Eric, Ro no estaba, Noa lloraba a cada momento, con cada chorrada, con todo, pero a la vez con nada.

La música de Noa sonaba a todo volumen, "nada ni nadie", de Nach.

" Me importa una mierda lo que el resto diga, que se alegren o que me envidien por todo lo que consiga. "

Ojalá que yo pensase lo mismo-. repetía Noa, una y otra vez. Quería volver al pasado, quería crear la queridísima máquina del tiempo, poder retroceder hasta aquella tarde de viernes, de un precioso día de Junio. Aquella tarde en la que se había vuelto a juntar su vida con Eric, aquella tarde que todavía eran mejores amigos...

Por un instante, Noa quiso no haber salido nunca con él, lo único que había traído, habían sido problemas, Ro seguro que se había ido por culpa de salir con Eric, o incluso por algo más. Todos aquellos pensamientos encerrados en aquella joven cabecita, querían explotar, salir como si de un volcán se tratase, estaba harta de callárselo todo.

Pobre Noa, al fin y al cabo, seguía siendo una cría...

capitulo veintidos .

El nuevo curso estaba a la vuelta de la esquina. Ro y su madre se habían esfumado como por arte de magia, nadie sabía nada de ellas, era todo muy extraño. Por lo contrario, Noa y Eric, cada día que pasaba se querían más y más, eran inseparables. Damián se pasaba todas las tardes en casa de Noa, no lloraba, era un hombre, pero sufría, Ro había desaparecido, se había ido sin despedirse, quizás para siempre. Las cosas habían cambiado, y Noa echaba de menos el pasado. Nada ni nadie, podía cambiar el actual presente, pero la verdad es que ojalá si que se pudiese, ya que Noa se había quedado sin mejor amiga, y le quedaba el consuelo de que Damián seguía a su lado, pero sin Ro. Ella estaba segura que si se había ido sin avisar, sería por el bien de todos, y alguna razón tendría.

- Mamá, ¿ has vuelto a llamar a Teresa ? .- Teresa era la madrina de Ro.

- Si, pero salía el contestador, así que nada. No se nada de ellas, pero bueno, tarde o temprano se sabrá que pasó .

- Ya mamá, ¿ pero te das cuenta que era, bueno, y es, mi mejor amiga ?-. suspiró. Me he quedado sin una parte de mi, Eric no me basta, y Damián tampoco, me falta ella.

Noa, con los ojos llenos de lágrimas, a punto de llorar, se encerró una tarde más en su cuarto. Cogió el móvil, y le mando un sms a Eric.


" Hola cariño. ¿ Puedes venir a mi casa ? Te necesito. "


Lo envió, y enseguida obtubo una respuesta, aquel mensaje era decisivo, con aquella contestación sabría lo importante o no que podría llegar a ser Eric en esos momentos, si le tenía presente en las buenas y malas, o no.

domingo, 18 de abril de 2010

Capitulo veintiuno .

Habían pasado ya dos largos meses, y la situación aún no la habían dominado, ni Ro, ni Noa. Las cosas entre Noa y Eric, cada vez iban mejor, pero por el contrario, Ro, se sentía sola, hacía ya bastante tiempo que no quedaba con Damián. Noa y Damián, quedaban a diario, eran nuevos mejores amigos, ya que Eric, no contaba, él era su novio, era su vida, lo sabía todo; pero no todo era caminos de rosas, porque en todas las relaciones hay discusiones, sean grandes o pequeñas, esas discusiones que se necesitaban compartir junto a un amigo. Eric, nunca había tenido mejor amigo, ahora mismo se daba cuenta, que su vida se reducía a Noa, todo lo que él tenía era Noa, si ella no estuviese, él estaría solo, a pesar de ser un chico muy popular y bastante guapo. Damián había empezado a encariñarse con Noa, pese que Noa estaba con Eric. Ro, cada vez se había distanciado más de Noa, ya ni se llamaban, ni hablaban por el msn, ni nada. Las cosas habían cambiado, dos meses habían dado para mucho, ¿ qué digo mucho ?, demasiado.

El comienzo del nuevo curso estaba allí, era el último curso de Bachillerato. Estaban a dos semanas de entrar en un trimestre que lo único que importaría sería estudiar. Era Septiembre, aunque las calles se seguían vistiendo de rayos del sol, y la gente aún se iba tarde para sus casas.

22.OOh.

- Hola mamá, ¿ podemos hablar ?-. Noa, tranquila, esperando la contestación de su madre.

- Por supuesto, hija, ¿ Qué ocurre ?

- Verás, estoy preocupada por Ro, hace tiempo que no se nada de ella. La he llamado esta tarde, pero tenía el movil apagado, así que decidí ir hasta la peluquería, pero me he llevado una gran sorpresa, el bajo, está alquilado-. la cara de Noa, estaba como para hacer un poema.

- ¿ Qué ? ¿ Cómo ? ¿ Desde cuándo ?-. Sonia no entendía nada.

- Sí, mamá, lo que oyes, pero la verdad, yo se lo mismo que tú, ahora mismo. He llamado también al fijo, pero no me coge nadie, es todo muy sospechoso.

- Y que lo digas hija.- suspiró.