jueves, 27 de mayo de 2010

capitulo veintiséis .

Después de muchos meses sin ver a Ro, la gente ya no le echaba tanto de menos, al fin y al cabo, dicen que el tiempo pone las cosas en su lugar. Pero Noa, era diferente, ella sí que la echaba de menos, era su mejor amiga, bueno, lo seguía siendo, aunque se hubiera ido sin dar explicaciones, a no se dónde. Ya habían pasado casi seis meses desde su ida, pero ella le seguía echando de menos, tanto como desde el principio, o incluso más. Las posibilidades de su huida, no las sabía nadie, pero Noa siempre barajaba posibilidades, como por ejemplo que se había enfadado por lo de Eric, pero eso no creía que fuese la explicación, ya que su madre no se iría por eso. También había la posibilidad de que a su padre le trasladasen...¿ SU PADRE ?-. en ese momento se le vino la imagen de su padre a la cabeza. Aquel hombre alto y musculoso, que desde hacía unos años estaba en la Armada...¿ Sería por su padre ? Aunque a la vez, lo negaba todo, porque Ro, llevaba varios años sin verle, de modo que ya era como si no fuese de la familia.

Pasados unos días, la madre de Ro, llamó a Sonia, y le informó de todo.

Noa vivía en la inopia, ya que aún no sabía el por qué, y su madre no se lo había dicho.

Sonia ultimamente, desde aquella llamada, estaba algo triste, pero nadie le preguntaba el motivo, hasta que Noa invitó a Eric a casa.

Hola Sonia, la veo triste, ¿ le pasa algo ? -. dijo de manera educada el joven.

La verdad es que sí, chicos, tengo que hablar seriamente con vosotros...es por vuestra amiga Ro-. prosiguió.

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